El hábito de fumar mata la potencia

El buen funcionamiento sexual depende del buen flujo sanguíneo. La nicotina, sin embargo, es un vasoconstrictor muy potente, afectando los vasos sanguíneos de dos modos. En primer lugar, como un estimulante, causa el espasmo arterial directo, afectando arterias del corazón, pulmones, ojos, órganos internos, brazos, piernas, y por supuesto, genitales. Pero daña el endotelio de los vasos sanguíneos, perjudicando la capacidad de relajarse y recibir el buen flujo sanguíneo. También, la nicotina interfiere con el mecanismo dentro de las venas que ayuda a mantener la erección.

Ya que la nicotina es un constrictor tan poderoso y rápido de los vasos sanguíneos, tiene los efectos casi inmediatos al flujo sanguíneo genital. Según los estudios, ha mostrado que las arterias más profundas que suministran la sangre al pene inmediatamente responden al humo y reprimen, por eso ningún flujo sanguíneo sea visible después sólo dos cigarrillos. Debe notar que la misma cantidad de nicotina se encuentra en la mayor parte de gomas o parches de nicotina. El daño de los cigarrillos dura mucho tiempo aunque después de terminar fumar, afectando las arterias, así como los nervios.

Este daño, causado por nicotina junto con algunos otros componentes del humo, aumenta con el tiempo al punto donde es irreversible. Algunos de estos componentes incluyen:

  • Nicotina
  • Monóxido de carbono
  • Isopreno
  • Acetaldehido
  • Etileno

Este daño acumulativo impide a las arterias responder al estímulo sexual, por eso no hay una relajación adicional de los vasos sanguíneos, cuales producen el flujo sanguíneo apropiado para la erección. De hecho, los investigadores encontraron que la disminución de erecciones nocturnas es direccionalmente proporcional al número de cigarrillos que ha fumado.